Entre dos industrias, Plaiabarri

A Ainara Martínez-Matía.

Durante unos meses, la desaparición de las construcciones industriales de Plaiabarri-Sakoni, en la margen derecha de la ría del Asua, está produciendo una imagen inesperada. Allí donde hasta hacía poco se acumulaban pabellones, cierres, explanadas y actividades propias de una periferia industrial, ha aparecido de pronto una extensa superficie vacía. El río vuelve a percibirse con claridad, la vegetación de sus márgenes adquiere protagonismo y el terreno ofrece una oportunidad poco frecuente: recuperar para el paisaje un fragmento del valle del Asua después de un siglo de ocupación productiva. Es fácil imaginar que ese vacío anuncie una renaturalización, quizá un corredor verde capaz de acompañar al río y de recomponer, siquiera parcialmente, una continuidad ecológica largamente interrumpida.

Pero el vacío es sólo transitorio. Los terrenos forman parte de la operación Plaiabarri-Sakoni, acordada en 2025 por SPRILUR, Euskal Trenbide Sarea y el Ayuntamiento de Erandio, que combina la urbanización de nuevo suelo para actividades económicas con la implantación de las futuras cocheras ferroviarias de Euskotren. Estas últimas ocuparán aproximadamente 17.000 metros cuadrados y constituirán una pieza de considerable presencia física, con una nave destinada al estacionamiento y mantenimiento de trenes, y una playa de vías conectada con la línea Lutxana-Lezama. Otra parte importante del ámbito recuperará igualmente un destino industrial.

Lo que parecía una liberación del suelo no era el comienzo de una retirada, sino el intervalo entre dos ocupaciones. La industria desaparece, el terreno se descontamina y ordena, pero vuelve a ponerse al servicio de infraestructuras y actividades productivas, resultando, por tanto, una genuina «zona de sacrificio». Desde luego, unas cocheras ferroviarias pertenecen a un sistema de transporte público cuya utilidad ambiental resulta difícilmente equiparable a la de muchas de las instalaciones que anteriormente ocuparon estos suelos. Tampoco todo el ámbito será edificado: el proyecto incorpora viarios y espacios libres.

Pero permanece una pregunta de fondo. En una metrópoli que intenta reencontrarse con sus ríos, ¿debe todo suelo industrial liberado considerarse reserva para una nueva actividad económica? La imagen actual de Plaiabarri resulta engañosa por ser tan sugerente: durante un instante permite contemplar lo que el valle del Asua podría llegar a ser si el vacío se considerase también un valor. Pronto llegarán las vías, las naves y las nuevas parcelas industriales. Entonces recordaremos este breve momento en que, entre una industria que se fue y otra que estaba por llegar, pareció que el terreno podía volver a pertenecer al río.

/ Javier González de Durana /

2 comentarios sobre “Entre dos industrias, Plaiabarri”

  1. Según mis últimas informaciones ahí se van a trasladar las cocheras de Bilbo Bus y todo el tinglado de las Basuras de Bilbao actualmente en Elorrieta que según el nuevo Plan Urbano pasan a zonas residencial con un complejo de viviendas sustituyendo a la actividades actuales de Basuras y Autobuses

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    1. Así es, Juan Carlos, la curva de Elorrieta es muy apetecible para futuras viviendas por su espléndida ubicación, mientras que Plaiabarri es un rincón oculto en donde se meterá lo que molesta y es mejor no ver. Lo que he querido resaltar es este momento en el que durante unos meses la ría de Asua y parte de sus terrenos ribereños han recuperado una estado de naturalidad que no se conocía desde hace décadas.

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